El autódromo Ciudad de Oberá, “el mas pintoresco del nordeste argentino”

La historia del Autódromo Ciudad de Oberá guarda entre sus capítulos más destacados acontecimientos que pueden ser utilizados como mojones para rememorar al menos una parte de las innumerables páginas que se fueron escribiendo en los últimos 50 años.

Luego de disputar competencias durante varios años en un trazado por caminos rurales, al cual los pioneros denominaron “Gerardo Gritti”, y en un circuito preparado oportunamente en el aeroclub en 1973, el automovilismo deportivo de Oberá tuvo su casa definitiva a partir de 1974.

Para alegría de dirigentes, pilotos y fanáticos de aquellos años, el 9 de noviembre de 1.974 se inauguró el circuito terrado, en el predio donde se ubica en la actualidad. El primer diseño tuvo apenas 800 metros. Aunque enseguida fue modificado y extendido: en esos primeros años la distancia se fue cambiando entre los 1.300 y 2.376 metros, hasta establecerse alrededor de los 2.480m.

Después de casi dos décadas de ser el epicentro de los encuentros de la comunidad en torno a las carreras de autos, las personas que conducían los destinos del Automóvil Club Oberá (ACO) por ese entonces, decidieron seguir adelante aferrados a la pasión y compromiso que siempre los caracterizó.

A principios de la década del 90, el ACO emprendió el enorme desafío de asfaltar el trazado. Tras mucho trabajo, finalmente llegó el momento de la inauguración: el 4 de abril de 1.992 a través de una gran fiesta que se realizó en el mismo predio, en carpas que fueron armadas sobre la pista, espectáculos artísticos y una larga lista de invitados acorde a la ocasión.

De esa manera, con un circuito de doce curvas, sentido de giro horario y 2.726,60 metros de extensión, el Autódromo Ciudad de Oberá se convirtió en el primero de la provincia con pista asfaltada. En ese año de estreno, el 24 de mayo se corrió el Gran Premio Inauguración Circuito Asfaltado, que fue válido por la segunda fecha del 16º Campeonato Misionero de Automovilismo, de la Federación Misionera de Automovilismo Deportivo (FeMAD). Y también en esos meses llegó una fecha del motociclismo nacional de velocidad.

Sin embargo, el momento de máxima expresión fue en los últimos meses de aquel inolvidable 1992. Y se podría afirmar, sin miedo a equivocarse, que más allá de la fiesta de abril, la verdadera inauguración fue el fin de semana del 31 de octubre y 1º de noviembre con la presentación del Turismo Competición 2000 (TC 2000), por todo lo que la categoría representaba, y en su primera visita a Misiones, nada menos.

Una multitud colmó el autódromo y disfrutó de un acontecimiento histórico e inolvidable. En la pista, el sábado, el “Flaco” Juan María Traverso ganó la clasificación; y el domingo, el triunfo fue para René Zanatta, escoltado por Ernesto “Tito” Bessone y Traverso. El record de vuelta fue marcado por Luis Belloso.

A partir de ahí, además de ser una de las sedes permanentes de los campeonatos misioneros de automovilismo y karting de la FeMAD, el Autódromo Ciudad de Oberá también recibió al Turismo Nacional, Supercart, Gran Turismo Americano (GTA), F-3 Sudamericana, Motociclismo Argentino de Velocidad, Fórmula Renault, Fórmula Súper Renault, nuevamente el TC2000, en varias ocasiones, Rally Misionero, Picadas de autos y motos, entre otras.

El particular relieve misionero, matizado por la tierra colorada y los tonos verdes de la vegetación, fueron argumentos suficientes para que el autódromo sea bautizado como “El más pintoresco del nordeste argentino”, una frase utilizada en innumerables oportunidades por los medios de comunicación provinciales y nacionales para identificarlo.

Promediando los 2000, el ACO decidió dar otro paso. Extender la pista para estar a la altura de las condiciones y circunstancias que demandab…