En Oberá preocupa la caída en la demanda de remises

Los propietarios de empresas, hacen malabares para afrontar los costos sin trasladárselos a una población que cada vez viaja menos y camina más. En general, la situación está complicada en todos los rubros,  frente a una realidad marcada por el aumento de los costos. El Oberá,  los remises  comenzaron a prestar servicio en el año 1993 y creció en número con el paso del tiempo, actualmente más de 300 familias viven del remis.

“Nosotros tratamos de subir lo menos posible para que no impacte tanto en la actividad y en los pasajeros porque actualmente, respecto al año pasado hay un 30% menos de actividad, hay menos movimiento y eso se siente al momento de tener que pagar el mantenimiento de los vehículos,  cubrir los costos operativos como impuestos, radio.  Está muy difícil la actividad”, describió Juan Carlos Rossberg, propietario de una empresa de Remises

“Utimamente se incrementaron los gastos para tener un auto habilitado trabajando, las exigencias son muchas. El remisero es un pagador serial y a veces se hace difícil regularizar la situación de los choferes por ejemplo”, afirmó.