“La fuerza de voluntad te cambia la vida”, dijo Noelia Olivera

En Espacio Ciudadano, la protagonista de la historia de vida fue entrevistada por Alejandro Zabala y contó como vive hoy después de un hecho que la cambió para siempre. Hace cuatro años sufrió un accidente que casi le costó la vida. Su historia es un ejemplo de constancia y superación. Noelia Olivera viajaba el 9 de septiembre de 2012, a bordo de su Peugueot 207, despistó en la ruta 5 a pocos metros del acceso a Florentino Ameghino y el accidente le provocó varias lesiones en diferentes partes del cuerpo, incluyendo fractura de columna y derrame interno. No volvió a caminar, pero siguió con la misma energía y las mismas ganas de siempre, no dejó de soñar, de hacer, de vivir. “Hago todo lo que hacía, pero con la silla.Nunca me puse a pensar en lo feo, siempre traté de seguir mi vida ”, afirma con una seguridad que contagia y anima.

El proceso de aceptación le permitió no solo seguir con su trabajo, sus estudios y fue por más, fue por todo. Primero se dedicó a escribir sobre la discapacidad intentando concientizar sobre las barreas que vienen de la sociedad y no las personas con discapacidad. “Hay muchas dificultades que las notamos cuando se encuentra con accesos bloqueados, rampas inaccesibles y todas las dificultades que la cotidianeidad impone complicando la movilidad de quienes padecen alguna dificultad motriz o visual”. Además, está conformando una fundación para ocuparse de estos temas. En este marco llegó hasta la Legislatura con un proyecto que propone se los convoque siempre a la hora de realizar algo para personas con discapacidad, porque “por ahí se hacen cosas, pero no se nos consulta”, marca.
“Todos tenemos sueños y ganas de hacer algo en la vida, una discapacidad no tiene que frenarte, si queres hacer algo, debes salir a la vida y luchar por lo que queres, y hacer lo que te hace feliz. Hace cuatro años que estoy en la silla. Si bien puedo caminar con un andador o con muletas, yo elijo la silla. Porque me da la independencia que necesito para realizar mi rutina diaria”, comentó.
Justamente esa silla es la que la acercó al deporte de la mano de su entrenador de básquet Marcelo Bogado, quien la acompaña y la está preparando de la mejor manera para el próximo desafío que le tiene preparado el destino.
“Empecé a jugar al basquet adaptado y es algo que ni me lo imaginaba, tampoco lo creo. Es como que todavía no caigo. La posibilidad de ir a entrenar con las chicas de la selección ya significó muchísimo para mí. El hecho de poder ir al mundial de Alemania en agosto y estar con las chicas que representan al país es increíble”,