Héctor González: toda política económica de recorte repercute, principalmente en la salud

Oberá. Desde el hospital SAMIC de Oberá en estos últimos meses están trabajando con recortes económicos desde los distintos programas nacionales que llegan destinados a Salud. Menos recursos económicos y en personal para el hospital o CAPS, lo que afecta notoriamente, la atención.

El Director del Hospital, Dr Héctor González indicó en diálogo con El Aire de la Mañana que toda política económica de recorte repercute, principalmente en la salud que es un lugar muy sensible, “la baja de muchos médicos comunitarios, que no viene únicamente de esta tanda, sino que hubo unas bajas anteriormente, inclusive con el plan remediar. Todo eso repercute a nivel de la atención primaria por supuesto”.

Por otro lado, recordó que hoy gracias al Gobierno y a una política de salud provincial, se cuenta con el equipamiento de última tecnología que también genera inconvenientes ya que por ejemplo antes se hacían 3 resonancias y ahora ese número creció a 300, “todo ese tipo de cuestiones genera que el Hospital trabaje con un porcentaje de ocupación de cama de un 100%”, señaló.

Consultado por la vigencia de los planes como el Remediar, González aclaró que el hospital no recibía el plan, sino que eran los CAPS los que lo recibían desde Nación, pero ahora se terminó. Aclaró que la provincia se terminó haciendo cargo de esos medicamentos, como también se tuvo que hacer cargo de muchos equipos profesionales de salud que dependían de Nación, “estos equipos de salud son equipos grandes y cada eslabón tiene su función, cuando cae un eslabón se nos generan problemas”.

Sobre las consultas en el Hospital, el Director del SAMIC explicó que hay mayor demanda. Explicó que tienen un equipo médico preparado para la atención de emergencias con guardias permanentes y también para las consultas. Aclaró que muchas veces las clínicas no atienden las emergencias, el paciente no encuentra a su médico de cabecera para consultas, no tienen camas para las internaciones y toda esa gente termina atendiéndose en el Hospital. “Estamos trabajando a cama caliente, veníamos así y ahora ni hablar. Las salas están completas, en emergencias hay muchos pacientes internados también”, afirmó.