Investigan la muerte de un bebé en Oberá

Según relató el padre a la Policía, bebió de forma accidental el producto. La Justicia investiga responsabilidades.

La Justicia investiga la muerte de un bebé de un año y siete meses, quien falleció ayer a causa de una intoxicación tras ingerir aguarrás. El caso se conoció cuando el menor debió ser trasladado del SAMIC de Oberá a Posadas, en grave estado.

Cerca de las 13.15 del viernes, el padre de la criatura, de 20 años, llegó al nosocomio de la capital del inmigrante con su hijo en brazos. Según relató a la médica que atendió la urgencia, el niño había tomado el solvente de forma accidental.

Explicó que se encontraba realizando un mantenimiento de pintura en su vivienda de calle Estanislao del Campo, del barrio Villa Christen. Tomó la botella de aguarrás que había comprado en la ferretería y le hizo un corte para poder utilizar el elemento de forma más práctica en la tarea.

En un descuido, no notó que su hijo se había acercado. En su inocencia y tal vez al creer que se trataba de agua potable, el menor tomó el recipiente y bebió la sustancia. Inmediatamente comenzó a llorar y entró en convulsiones puesto que el producto literalmente le “quemó” la vía digestiva.

Lo más rápido que pudo llevó a su bebé al SAMIC, donde fue atendido de forma urgente ante la gravedad del caso.

La médica interviniente lo trató por intoxicación. Como no notó que tuviera lesiones externas que evidenciaran algún tipo de violencia no dio aviso a la Policía, pero solicitó el inmediato traslado al Hospital Pediátrico Fernando Barreyro de Posadas, para poder salvarle la vida ante lo difícil del cuadro.

Si bien el pequeño fue atendido con la premura del caso, en las últimas horas no soportó los daños que el producto químico provocó en su organismo.

Dadas las circunstancias de la muerte, los médicos siguieron el protocolo de rigor e informaron el hecho a la comisaría Cuarta de Posadas. Posteriormente el caso fue comunicado al Juzgado de Instrucción 1, a cargo del doctor Marcelo Cardozo.

A través de una orden judicial, efectivos de la comisaría Tercera de Oberá y personal de la División Criminalística de la UR-II se dirigieron al domicilio de los padres para realizar las pericias correspondientes. Se encontraron con que no había nadie en la casa, ya que estos se encontraban en Posadas acompañando las actuaciones judiciales que se activaron tras la muerte del pequeño.

En tanto, el cuerpo del bebé fue trasladado a la Morgue Judicial, donde será sometido a una autopsia para determinar las causales de la muerte.
Más allá del dolor de los padres por la pérdida de su hijo, quedaron supeditados a la averiguación del hecho, para esclarecer si efectivamente el bebé ingirió el producto de forma accidental.