Pastoral de adicciones: se cumplió un año de trabajo del equipo de profesionales de Salud Pública

Con el acompañamiento de la Diócesis de Oberá, comprometido con la problemática, la Pastoral de Adiciones de Cáritas  incorporó la atención médica-psiquiátrica hace un año, desde el 15 de septiembre de 2016. La Pastoral sumó al trabajo contra el flagelo que invade la ciudad la firma de un convenio con  Salud Pública, a través del hospital Samic, que establece la atención semanal de un equipo de profesionales médicos. Así es como todos los jueves, a las 8, en el consultorio dispuesto en la sede de Cáritas, se brinda el servicio que la última semana atendió a 42 personas en una sola mañana.

“Creímos necesario tener un espacio exclusivo, fuera del hospital, para darles mayor privacidad y tranquilidad a los pacientes. La atención la necesita la persona que padece la enfermedad y su entorno. Son especialistas médicos, psicólogos y psiquiatras que estarán atendiendo una vez por semana. Hace un mes decidimos abrir las puertas y llevar a un barrio la atención los dias lunes estamos en la iglesia ubicada entre Rio Colorado y Rios Salado, se brinda la misma atención que en la sede de Cáritas. Por la gran demanda que tenemos nos sentimos superados, por loq ue se sumó una psicóloga más contratada por la Municipalidad”, señaló Lilian Caballero, miembro de la Pastoral.

En otro orden, ligado a la prevención, el grupo de trabajo realiza visitas a los establecimientos educativos, comisiones barriales u otras instituciones que lo solicitan. “La agenda de charlas está completa para todo el mes de septiembre y octubre, es muy importante ir a hablar con niños, adolescentes y adultos. Lo que se logra con las charlas es el contacto con los sufrientes o familiares que necesitan ayuda, y después de las charlas varios van al consultorio. Los lunes y jueves a las 20 en Avenida Libertad 75 se contiene a los familiares de sufrientes”.

Caballero remarcó la necesidad de que Oberá cuente con un centro de recuperación de adictos para darle una mejor atención. “Solo en anuncios quedó el hogar de recuperación de adictos, con espacio asignado que es el edificio de la Escuela de Fontana, una estructura que pertenece a Salud Pública y que se deteriora con el tiempo, sin ninguna actividad”, finalizó